Hoy me lo han confirmado. Es la placa base o la alimentación, pero no se puede reparar porque está descatalogado.
Se trata de un ordenador Apple G4 que conseguí de segunda mano y tirado de precio. Estuvo funcionando bastante bien durante unos meses hasta el incidente con el Doctor Fungus (si todavía no te he contado la historia, pregúntame la próxima vez que nos veamos), que al parecer le ha provocado un cortocircuito. Una pena porque apenas he podido disfrutar de él, y lo poco que he podido utilizarlo ha demostrado que los Apple eran muy superiores a los PC. Y digo eran porque el cambio a Intel ha hecho que ahora los Mac no sean más que PCs de lujo, sin ninguna ventaja real.
Por ahora no voy a tirarlo, ya que tal vez pueda aprovechar algo. Así, dentro de unos meses o cuando casque el IBM puedo conseguir un buen ordenador a buen precio. Es lo bueno de ser ecológico y aplicar las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.