Según venía del trabajo redacté mentalmente esta presentación. Sin embargo, ahora que ya tengo todo listo, tengo la mente en blanco. En fin, supongo que un buen inicio sería explicar cómo se me ha ocurrido la idea.
Se me ocurrió, precisamente, esta misma tarde, de camino a casa. Estaba pensando que desde que me mudé a Madrid tengo mil y un proyectos sin terminar. Es verdad que siempre he sido así, con la cabeza llena de pájaros, pero de vez en cuando terminaba algo: un juego de ordenador, un dibujo, un cuento,... Y en los dos últimos años nada de nada.
A partir de ahí, por esas asociaciones que hace la mente, me he acordado de toda la gente que conozco y con la que apenas he mantenido el contacto en todo este tiempo: familiares, amigos y compañeros que si bien tampoco me prodigaba en visitas y llamadas telefónicas, en una ciudad como Burgos no es difícil seguir la pista. Ahora, en otra ciudad, la cosa cambia y siempre dejo la llamada, el mensaje, para mañana. Y peor aún cuando nunca he sido de escribir cartas.
Entonces ha sido cuando se me ha encendido la bombilla.
En este diario iré escribiendo lo que hago, mis proyectos, las cosas que me pasan, mis planes y lo que se me ocurra. Esto no sólo permitirá que sepáis de mi, sino que posiblemente me ayude a poner algo de orden en mi vida gracias a los comentarios que dejéis, que la mayoría ya sabéis de mis ideas de bombero y mis meteduras de pata monumentales y una bronca de vez en cuando para poner las cosas en su sitio.
Sí, vale, ya tengo otra bitácora por ahí perdida: La Caída de Babilonia, pero está más dirigida a algo literario, a inventarme mi propio personaje y vivir otra vida, polémica, incluso. Este diario será distinto. Aquí seré yo, de verdad, aunque en ocasiones eso signifique hablar de informática, pero es que es mi trabajo... Bueno, vale, también escribiré de tebeos, películas, series de televisión y otras cosas frikis, pero si no lo hiciera no sería yo.
En fin, eso es todo por hoy. Espero que os acordéis de pasaros por aquí de vez en cuando. O mejor, añadid la dirección a favoritos, marcadores o vuestro lector RSS.
-- ”Lector RS... ¿qué?” -- ¿Veis? Ya he empezado. Si es que no tengo remedio...