Ayer terminó el plazo del primer mini-concurso de Pascal Game Development. Aunque sin terminar, sí pude concluir el sistema de juego. He añadido a un acompañante del protagonista que lleva la antorcha (bueno, en realidad no, pero es que no tuve tiempo para editar sus gráficos) y le sigue para iluminarle. Este personaje no lo controla el jugador sino que va por libre, y claro, también puede recibir ataques de los enemigos.

¡Nos tienen rodeados! ¡Y hay otro escondido!
Como ya dije, terminaré el juego. Será un juego corto, que se pueda completar en una hora o incluso menos, en contraposición de los eternos juegos que se ven últimamente. El estilo final y su desarrollo será similar al de las “viejas” recreativas, de esas que echabas cinco duros. La historia, o más bien escusa, será la de guiar al duque de Dragonfear para limpiar su feudo de criaturas demoníacas. Tendrá unos cuatro o cinco niveles cuyos escenarios serán el bosque, una población y las catacumbas; quizá también un cementerio y una cueva, pero no estoy seguro. El duque se enfrentará, además de los zombis y esqueletos que ya habéis visto, a magos y trolls.
Pero como digo, tardará un poco. Antes, y espero que antes de que termine la semana, el Hermano Bandrán procurará hacernos otra visita, como prometió. Nos leemos.



