Este largo fin de semana ha sido una total pérdida de tiempo. Lo único que he hecho ha sido comer y dormir, básicamente. Es más, ayer fue como si despertara, de repente; fue una especie de katársis. Tengo que cambiar de actitud, ayer ya empecé y hoy he de continuar. Después de esta llorina, sigo con el curro, que la hora de comer ya ha terminado.