Ayer estuve con la gente de la Burgosfera. No todos, pero sí unos cuantos, incluso con invitados de Lérida, Valladolid y Madrid. Estuvimos en la granja escuela de Arlanzón, donde nos pusieron olla podrida y pollo de corral. Después nos fuimos al Polisón del Teatro Pricipal a tomar cafés.
Se habló de lo humano y lo divino, de política y sociedad, de la influencia que tenenemos o dejamos de tener, de la transcendencia. Para saber más, visitad A Vista de Cerdo
Todavía sigo en Burgos porque no hay billetes hasta las cuatro. Que viva ALSA...