Creo que padezco el síndrome "Necesito un jefe".  Os cuento cómo he llegado a esta conclusión.

Como ya dije, como estoy en el paro he decidido plantearme el profesionalizar algunos proyectos que tengo en mente.  Evidentemente me propuse un plan para tener un objetivo y evitar despistarme.  Hoy, después de ponerme al día con mis cosas de Internet (¡Ya sólo voy con una semana de retraso! ¡Yuju!) me he puesto a fregar para cambiar de aires (ventajas de trabajar en casa) y mientras repasaba mentalmente lo que tengo pendiente de hacer, me he dado cuenta de que tengo demasiados frentes abiertos, lo que se traduce en que no termino de concentrarme en ninguno con lo que el fracaso es bastante probable.

He pensado un poco sobre esto, y sé que me cuesta organizarme porque casi siempre he delegado esta responsabilidad a otros.  Siempre he tenido un "jefe", alguien "por encima de mi" que era el encargado de decirme qué hacer en cada momento.  Este fue, también, uno de los fallos que tuve en mi anterior intentona de trabajar de forma independiente, que no terminaba de asumir que soy mi propio jefe y que no hay nadie más decidiendo qué hacer.  Pero la cuestión no es sólo esa, sino que encima tengo pendiente un presupuesto para otras personas que tengo sólo a medias y si quiero sacarle un rendimiento hay que terminarlo.

Sirva esta entrada como exorcismo y contrato.  Ahora os dejo, que tengo el presupuesto pendiente.